Mi primer viaje
Como no podía ser de otra manera, mis padres quisieron empezar con el entrenamiento para trotamundos. Me abrocharon los cinturones del huevito y partimos rumbo a Mar del Plata.

A mitad de camino paramos a desayunar. Café con leche para mamá -¿les conté que desde que nací se come todo lo que le pasa por delante?- y para mí ya saben...

Cuando llegamos a Mardel estaba nublado. Por suerte al toque salió el sol y salimos a pasear. Me quedé pensando...al mirar por primera vez el mar supe que ése es el color que tienen mis ojos: griz azulado, como el océano Atlántico en un día nublado. Qué puesía che...

Me encantó el departamento que la bove Rosy arregló tan lindo y con tanto cariño ¡Se nota que le gustan los faros a la abu. Y también el color azul. Para no desentonar con la deco, me vestí de marinerito. Au revoir!

A mitad de camino paramos a desayunar. Café con leche para mamá -¿les conté que desde que nací se come todo lo que le pasa por delante?- y para mí ya saben...

Cuando llegamos a Mardel estaba nublado. Por suerte al toque salió el sol y salimos a pasear. Me quedé pensando...al mirar por primera vez el mar supe que ése es el color que tienen mis ojos: griz azulado, como el océano Atlántico en un día nublado. Qué puesía che...

Me encantó el departamento que la bove Rosy arregló tan lindo y con tanto cariño ¡Se nota que le gustan los faros a la abu. Y también el color azul. Para no desentonar con la deco, me vestí de marinerito. Au revoir!


<< Home